Love, Death + Robots

Texto: Rafa Mérida

Decía Cartman en un episodio de South Park, en el cual planeaban rodar una serie de TV muy loca, que se la ofrecerían a Netflix. «Llevémoslo a Netflix, que nos van a dejar hacer lo que nos dé la gana». Pues eso es un adelanto de lo que podemos encontrar en Love, Death + Robots: una serie experimental de animación para adultos, con sexo, violencia, estéticas futuristas imposibles y donde cada píxel es puro arte.

En general, la serie tuvo en sus inicios una acogida entusiasta, tanto por parte del público como por parte de la industria audiovisual y los animadores. En 2019 se lanzó la primera temporada, formada por 18 cortometrajes con historias independientes, temáticas muy locas y un sinfín de estilos de animación, render y realización. Cada capítulo es algo totalmente distinto al resto, es genial porque al empezar el capítulo no sabes lo que te vas a encontrar… salvo por los 3 iconos que salen al principio, que te dan una pista sobre la trama.

Tenemos historias con animación 2D, 3D, cartoon, imagen real, 3D hiperrealista, stop-motion… historias con guiones sorprendentes y otros más anodinos, desde un yogur que domina el mundo hasta ver morir a Hitler de 6 divertidas maneras; pero todas en su conjunto son una delicia para el espectador, un soplo fresco al mundo de la animación en las plataformas digitales, muchos años dominadas por series como Los Simpson, Padre de Familia, South Park o Rick y Morty.

En la primera temporada abren fuego con un corto muy potente, «Tres Robots», un corto creado por el equipo español de Blow Studio, y encontramos un total de 18 episodios entre los que, por mi gusto personal, destacaría «La Testigo», una paradoja temporal con estética cyberpunk, «La ventaja de Sonnie», un festín de acción con ambientación futurista, o la genial «Trajes», una historia sobre unos granjeros con mechs que tratan de contener una brecha al más puro estilo Pacific Rim de Kentucky.  

Está claro que destacar solo unos pocos es bastante injusto, mi recomendación es hacer un maratón y verlos todos uno detrás de otro. En particular, la segunda temporada, con solo 8 capítulos, nos ha defraudado un poco a los que la esperábamos como agua de mayo. Ocho capítulos de nada, que te los ves en una tarde y te quedas de nuevo huérfano, con ganas de más, exactamente igual que ocurre con las esperadas temporadas de Black Mirror.

El colofón a la segunda temporada, «Zima Blue», es tan bueno, que te causa una sospecha terrible sobre las intenciones de los creadores de la serie. ¿Y si fuese el último, y por eso se han guardado el mejor para el final?

Hoy en día es muy fácil encontrar y localizar cortometrajes producidos en cualquier parte del mundo a través de Youtube, Vimeo o las diferentes plataformas de vídeos… pero Love, Death + Robot no es una simple playlist de vídeos recopilados… es una producción premeditada y con historias, estudios de animación y creadores seleccionados. Ojalá Netflix continúe aportando más temporadas a esta serie, si como dice Cartman, se dedican a financiar cualquier basura, esperamos que tengamos todavía muchos Love, Death + Robots por delante.  

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