Sara Huete

«La sutilidad es una meta en toda mi obra, con poco decir mucho.  Trabajar con escasos elementos, pero que tengan mucha fuerza en su significado»

Sara Huete

Entrevista: Encarna Castillo

Sara Huete es una de las artistas más singulares en el ámbito del collage español. Se evade de este mundo en las profundidades de sus collages y se expresa de forma natural a través de ellos. Los elementos que componen sus obras son las fotografías y los objetos, pero detrás de todo esto, como en todo gran creador, emergen otros elementos como, por ejemplo, la palabra y la creación de nuevos significados. Su obra se encuentra expuesta en diferentes museos y colecciones españolas, además ha participado en ARCO (Madrid) y en otras ferias internacionales como Artissima (Turín, Italia).

Empecemos por el humor. Muchos de tus collages provocan una sonrisa cuando se contemplan por primera vez. ¿Cuál es la senda para llegar a ese efecto en el espectador? 

Creo que es mi propio sentido del humor. A pesar de no ser optimista, me gusta ver las cosas por su lado menos dramático. Te lo diré con una frase irónica. El secreto, como decía Schopenhauer, es:  «Para no ser demasiado infeliz no hay que esperar ser demasiado feliz».

¿Cuál de tus obras consideras que sería un buen resultado de este proceso? Para mí, por ejemplo, una muy clara serían los collages de Me tenéis frita.

Sí , es una de las obras que más éxito tienen y de las que me siento muy satisfecha. En ella se representa una sensación de hartazgo, de alguien que está al límite, y una frase hecha como «Me tenéis frita» representada literalmente hace que surja en quien la observa una sonrisa. Pero ya ves que no es optimista, es alguien que no soporta algo y vuelve la cabeza hacia atrás desesperada; pero el huevo, el título, hacen de ella una imagen con mucha sorna.

En esta línea, ¿son la ironía y el doble sentido materiales para la creación o, por el contrario, el resultado de tu trabajo?

Me gusta jugar con ellos. Forman parte de mi forma de ser y de enfrentarme a las cosas. La retranca, el doble sentido… 

Me tenéis frita

Tus collages producen, sobre todo, sensaciones. Como la sensación lúdica, de alguien que se divierte jugando a crear nuevos significados partiendo de la imagen. Por ejemplo, Guillermo Balbona escribe en el texto de presentación de tu web sobre tus «juguetes de algodón, dulce y tiempo».

Lo que hago es una actividad lúdica porque me lo paso muy bien trabajando en ello, también la creación conlleva desasosiego. Cuando crees que tienes una idea perfecta y no sale, un verso admirable al que buscas una imagen y no la encuentras, el momento del montaje que se resiste, desechar lo que no te convence y has pasado horas con ello…

Otra sensación es la de complementariedad. Es decir, al aplicar el objeto sobre la imagen la complementas con aquello que supuestamente a esta le faltaba, y obligas al espectador a realizar un ejercicio de retroceso en el tiempo, a visualizar la imagen sin dicho objeto. ¿Te interesan especialmente, por así decirlo, los huecos de significado en las imágenes?

Me gustan los huecos temporales que puede haber entre una imagen del siglo XIX o un grabado antiguo y «mezclarlo» con un objeto tan alejado en el tiempo como el plástico. Esa unión de algo tan alejado y que se complementa con lo más extraño. El encuentro de cosas que, en principio, no encajan y al final se complementan. Un puzzle imposible que consigues armar. Como el clásico encuentro fortuito de una máquina de coser y un paraguas en una mesa de disección de Duchamp.

Llegadas a este punto, me gustaría que nos hablaras de la importancia de Jiří Kolář para ti.

Jiří Kolář fue un descubrimiento que hice en el año 1996. Sin saber nada de él. En un viaje a Madrid, hice la ruta de los que vamos de provincias y queremos ver todas las exposiciones. Entré en el Museo Reina Sofía y fue una revelación encontrarme con esos collages y esos objetos forrados de distintos papeles y alfabetos. Ese juego que realiza recortando y jugando con obras clásicas… También es poeta y he utilizado algunos de sus versos: «¿Cómo le dice un pez a otro que lo ama?», «¿Por qué no vuelan los árboles?». Versos que provocan en mí la búsqueda de plasmarlos en un collage.

¿Qué nos recomiendas de su obra?

El dice: «El mundo te asalta, te desgarra, te rehace». Por esta razón pienso que el collage es el modo de expresión más indicado para reflejar este estado. 

Si alguien tiene la suerte de encontrar el catálogo de esa exposición que no dude en comprarlo. Hace muy poco en la tienda del Museo Reina Sofía los tenían de oferta.

Tu Instagram me sugiere un fantástico cuarto de maravillas, ¿coleccionas objetos para luego utilizarlos en tus obras? ¿Podrías explicarnos tu método de trabajo?

Un cuarto de maravillas o gabinete de curiosidades. Perfectamente podría exponer algunos de los objetos encontrados, sin utilizarlos en ninguna obra. Extrañezas, rarezas de mi colección. En los rastros o tiendas de cachivaches he encontrado tesoros, cosas variopintas y sin valor: llaves viejas, caballitos de porcelana con piernas rotas, un viejo juego de ajedrez, unas tijeras oxidadas…

Trabajo desde el hallazgo de un objeto, una frase, una imagen que me atrae. Lo dejo reposar, pasa un tiempo y vuelvo a repasar esos hallazgos en el momento en que puedo contar con tiempo suficiente para trabajar durante días. Es entonces cuando comienza un trajín de idas y venidas a las cajas, al recuerdo de otros hallazgos, a las frases y versos que tengo apuntados en cuadernos. Y la inspiración surge trabajando (Picasso): horas y días tras la diana del encuentro, del descubrimiento, del acierto.

Defines tu trabajo como poesía visual. ¿Dónde se encuentran tus inspiraciones? ¿Qué tipo de literatura sueles leer y con cuál te sientes más afín?

Lo defino así porque un referente para mí es Joan Brossa. Me parece acertado el término pues no hago pintura ni escultura. Es otra cosa, mis pinceles y telas son esos objetos, esas viejas revistas e imágenes.

Puedo encontrar inspiración en cualquier frase que escucho, en un periódico, el título de una noticia, un verso de un poema, una frase de un libro… Suelo leer poesía, desde Jorge Manrique a Antonio Gamoneda. Y en narrativa, me gusta mucho Chejov, Kafka, Dino Buzzati, Italo Calvino… 

En una entrevista de 2014 comentabas: «No sé muy bien si hago 100% poesía con imágenes o si pinto con palabras». ¿Cómo llegas a esta unión entre literatura y plástica?

Para mí, las imágenes y las palabras van unidas en todas las creaciones. Aunque algunos collages no lleven el título en la propia obra, siempre los titulo; es fundamental que el espectador lea, vaya a la obra y descubra esa unión. Esa fusión entre literatura y plástica es esencial.

Reconstruirse

Respecto a la imagen, suelen ser fotografías con figuras humanas. ¿Te interesa especialmente el ser humano o es una forma de mostrarte a ti misma a través de estas figuras?

Como un escritor siempre se descubre en su propia obra, aunque sea ficción, no dejas de descubrirte en lo que haces. Por eso, en la utilización de figuras humanas yo también me muestro. Aunque esa figura en algunas de mis obras sean también peces, pingüinos o caballos.

Has comentado varias veces que los títulos de tus obras son tan importantes como las imágenes que los componen. ¿Son quizás esa parte de literatura pensada pero no escrita?

Son tan importantes por lo que comentaba antes. La palabra es básica y esencial en mi obra. La palabra es la forma de expresarnos, de contar las cosas y dar sentido a los pensamientos, y me gusta que si alguien ve uno de los collages y luego lee el título pueda descubrir y hasta jugar con la posibilidad de poner un nuevo título. He realizado algún taller y una de las actividades que solía hacer era la de que cada alumno pusiese otro título a alguna de mis obras, en algunos casos más acertados que el mío. 

Todas las imágenes que utilizas son fotografías y grabados antiguos. ¿Es importante este contexto de pasado para poder expresarte mejor? Es decir, ¿existiría tu obra en un contexto de presente?

Es algo que me he preguntado a veces. La imágenes actuales no me atraen tanto como ese límite que he puesto en los años 60. Aunque el paso del tiempo es inexorable y ese avance posibilita que imágenes de hace años que no me atraían sean ahora parte de mi colección.

Sr. Chinarro tiene una canción que se titula El porqué de mis peinados. Tú tienes un buen número de collages donde la intervención es precisamente en el cabello o con elementos que dan un toque en los peinados.

Creo que tiene que ver con lo que te decía sobre la utilización de las imágenes y los objetos como los elementos del pintor con sus telas, colores y pinceles. Es mi forma de retrato. El retrato es un género dentro de la pintura, podemos ver retratos a lo largo de la historia de la pintura con tocados, sombreros de todo tipo, peinados extraños… La cabeza como el lugar donde se ubica el pensamiento da juego a colocar todo tipo de objetos y buscar su significado: pájaros, ladrillos, piezas de puzzle, caracolas, piedras…

Además, quizás me equivoco, pero también abunda el uso de telas, hilos, lanas y piedras para los objetos, así como una presencia importante de elementos naturales (paisajes, hierba, conejos, montañas…). ¿Tienes una predisposición por estos elementos o es simple casualidad?

Tengo cierta predisposición por algunos objetos como son los dados, las piezas de ajedrez, las fichas de dominó… Como objetos independientes me gustan estéticamente, y el juego del color blanco y negro según esas fichas estén envejecidas, con distintos blancos, texturas diferentes… Además de la idea de azar que va implícito en todos ellos. 

En tus obras contemplamos con frecuencia jugueteo, buen gusto y sutilidad. ¿Es el reflejo de un mundo personal, de un deseo, de una aspiración…?

Sí, la sutilidad es una meta en toda mi obra, con poco decir mucho. Trabajar con escasos elementos, pero que tengan mucha fuerza en su significado.

Algunos de los collages más simples pueden ser los más complicados. Se suma lo más difícil que es la composición. Cómo relacionar y organizar esos dos elementos es un esfuerzo de tiempo, observación, cambio milimétrico del objeto. Hay que jugar y ser muy sutil.

Llegamos al final, pero nos gustaría seguir hablando de futuro. ¿En qué estás trabajando ahora y qué proyectos tienes a la vista?

Actualmente trabajo en un par de ilustraciones para libros. Una cubierta y una ilustración interior.  Luego está mi eterno proyecto de El Quijote. Llevo años con ello y es algo que me da la satisfacción de retomarlo cada cierto tiempo y saber que voy por el buen camino, ya que las ilustraciones que llevo hechas siguen convenciéndome y no las he desechado. Es fundamental el paso del tiempo para ver si una obra continúa siendo válida. También estoy trabajando en collages en movimiento, pequeños gifs que realizo con los programas Premiere y After Effects. Y actualmente estoy colgando en mi Instagram collages o pequeñas instalaciones sobre la extraña, dolorosa y complicada situación que estamos viviendo.

Muchísimas gracias,  Sara. 

Ha sido un placer.

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