La Guadix: una locomotora con mucho rodaje

Texto y fotografías: Daniel Ramallo Ruiz

La banda revolucionaria de El Chuncho asalta un tren rotulado como N.d.M.21 (Norte de México) robando su cargamento de armas. Intereses de bandidos, forajidos, gringos y el ejército se entremezclan durante la Revolución Mexicana y La Guadix aparece en mitad de esos tiroteos en ¿Quién sabe? (1966) de Damiano Damiani.

Mexico, año 1916. Dos locomotoras circulando a todo vapor por la misma vía dispuestas a un choque frontal. Una de ellas conocida como La Verraco ondea banderas norteamericanas, La Guadix esta vez pertenece a la South Western Railway y ondea banderas mexicanas. ¿Será este su final?. El desafío de Pancho Villa (1971) con Telly Savalas.

Ruger, un ranchero rico, viaja en un convoy ferroviario del que tira La Guadix. No solo el tren lleva el apellido del millonario, también el pueblo, el banco, el aprovisionamiento, … Parece poseerlo todo, pero un forajido secuestra a su mujer y éste no se detendrá ante nadie ni ante nada hasta recuperarla. Caza implacable (1971) con Gene Hackman y Candice Bergen.

Un grupo de hermanas dedicadas al robo, una persecución a caballo de un tren para saquearlo. ¿Adivinan quién va a la cabeza de esta comitiva?: La Guadix. Podemos verla en Las petroleras (1971) con Brigitte Bardot y Claudia Cardinale.

Un árbol repleto de manzanas en mitad de la vía hace frenar en seco a La Guadix, una tortilla con conserva y ron se estampa contra la cara de uno de los protagonistas. Tiroteos, explosiones, emboscadas y hasta espectros en Fantasma en el oeste (1974) de Antonio Margheriti.

Seguimos en el Far West. En un páramo de la línea férrea norteamericana, un grupo de jinetes al galope tratan de subir a La Guadix. Se trata de un tren privado del adinerado Lord Burkley en El kárate, el colt y el impostor (1974) con Lee Van Cleef.

Norte de Marruecos, la Primera Guerra Mundial ha terminado, La Guadix conduce varios vagones en los que viajan soldados franceses que pretenden proteger una expedición arqueológica a sabiendas que en la incursión anterior fueron todos aniquilados. Un grupo de bereberes ocupan la vía en mitad del desierto y les muestran unos prisioneros enjaulados a los que les han sacado los ojos y cortado la lengua. Marchar o morir (1976) con Terence Hill y Gene Hackman.

Cañonazos de tanques, explosiones, disparos en mitad de una plantación de caña de azúcar surcada por una línea de ferrocarril, Cuba al borde de la revolución. Allí también estaba La Guadix, entre el ejército de Batista y las guerrillas de Castro. Cuba (1979) dirigida por Richard Lester y protagonizada por Sean Connery.

Un ferrocarril decorado con propaganda política, letreros en cirílico, y La Guadix ondeando banderas rusas, forman parte de la vida de un periodista americano durante la revolución bolchevique. Rojos (1981) de Warren Beatty, con Diane Keaton, Gene Hackman y Jack Nicholson entre otros.

Una joven británica viaja con su padre a Arabia pero una tribu beduina asalta el tren y la secuestran para el harén del sultán. ¿A quién se le ocurre viajar en la vaporosa más asaltada del cine en España?. Harem (1986) con Omar Sharif y Ava Gardner entre otros.

Aunque estática, nuestra protagonista humea al fondo del andén principal de la estación turca de Iskenderun en Indiana Jones y la Última Cruzada (1989) de Steven Spielberg y George Lucas. Harrison Ford y Sean Connery como protagonistas.

La Guadix fue el caballo de hierro de otros muchos filmes, y aunque peque de no citarlos a todos, me resisto a no nombrar estos que constan en su currículo: Un hombre llamado Noon (1973) con Richard Crenna, El bruto, el listo y el capitán (1973), Dos granujas en el oeste (1981) con Bud Spencer, Esos locos cuatreros (1985) con Tom Berenger y Fernando Rey, Good morning Babilonia (1987) de los hermanos Taviani, y más recientemente Tosferina (2009) de Álvaro Alonso.

Gracias al auge cinematográfico del Spaguetti Western de los años 60 y 70 ha llegado hasta nuestros días una máquina de vapor que estuvo al borde del abandono, la herrumbre y el desguace tras la aparición de los trenes de tracción diésel y eléctricos en el parque ferroviario español.

La locomotora fue construida por Babcock & Wilcox en Vizcaya, Bilbao, allá por 1928 siendo numerada de fábrica con la cifra 234 y designada con el nombre del pueblo donde trabajó, de ahí lo de «La Guadix», para la Compañía de los Caminos de Hierro del Sur de España. Más tarde pasó a la Compañía de Ferrocarriles Andaluces con la numeración 4106, y después sirvió en la Red Nacional de Ferrocarriles Españoles denominándose con el acrónimo RENFE 140-2054. Popular aunque no muy acertadamente también se la conoce como Barbi, Badwi, Babwi, Babwil, o Baldwin, por su parecido a una marca de locomotoras americanas o bien como abreviatura de su constructor. Estuvo activa hasta 1966 y posteriormente fue actriz domiciliada en el Depósito de Guadix (Granada), desde donde maquillada o no, acudió a interpretar su papel para la gran pantalla.

Aparte de su faceta en el cine, participó en eventos como el conocido Tren de la Fresa conmemorando el segundo ferrocarril de la Península Ibérica con el trayecto Madrid-Aranjuez. En 1998 la locomotora fue cedida al Ayuntamiento de Guadix y en 2001 fue restaurada. Desde entonces se le han hecho varios ajustes y mantenimientos periódicos para mantenerla operativa. Aunque por ahora no está en circulación, puede visitarse si se solicita y a ella se acercan cinéfilos de todo el mundo para saludarla. Actualmente está en proyecto de recuperación junto al de un tramo de vía para lograr un tren a vapor turístico-histórico que recorrerá los badlands del altiplano granadino. ¿Volveremos a verla pronto transitando estos parajes? Por ahora la respuesta nos remite al título de la primera película que interpretó: ¿Quién sabe?.

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